
Olga Duque
ocalizada a 25 millas de
Boston, Massachusetts,
Lawrence es una ciudad que
renace luego del boom
industrial que otrora la
convirtiera en líder mundial
de la producción de algodón y
textiles de lana.
Conocida como la “ciudad de inmigrantes”,
Lawrence siempre ha sido una puerta abierta a
las oleadas de inmigrantes que procedentes de
Irlanda, Inglaterra, Canadá, Francia y Alemania
llegaron a trabajar en sus fábricas poco tiempo
después de haberse fundado la ciudad en 1840.
Más tarde, a principios del siglo XX continuarían
arribando inmigrantes procedentes de Italia,
Polonia, Lituania y Siria. Con el paso del tiempo
se sumarían migraciones de puertorriqueños,
dominicanos, cubanos, vietnamitas, camboyanos
y otras nacionalidades que conforman esta
multicultural y multiétnica ciudad, que hoy es
mayormente hispana.
De las ruinas al renacimiento
Después que las grandes textileras
abandonaran Lawrence hace ya más de 40 años,
muchos artistas se dieron a la tarea de reavivar y
embellecer la ciudad. Surgieron así instituciones
educacionales y centros de arte que hoy son
orgullo y patrimonio de esta comunidad que
florece. Lawrence cuenta hoy con múltiples
atracciones históricas, culturales y de recreación,
que contribuyen al desarrollo intelectual de sus
habitantes.
Pinceladas de una bella ciudad
Cuando un visitante llega a Lawrence, lo
primero que llama su atención son los grandes
puentes de hierro y enormes edificios de ladrillos
rojos alineados a lo largo del majestuoso Río
Merrimack, la bella torre que alberga al reloj de
esfera iluminada más grande del mundo, así
como otras múltiples y llamativas torres y
edificios casi deshabitados con sus viejos e
imponentes campanarios. A esta visión se suman
las iglesias y edificaciones de piedra que
permanecen fiel al paso del tiempo, como un
tributo de la herencia industrial y cultural que
nos legaron los primeros pobladores que
arribaron a esta cuidad que hoy renace.
Arte y cultura al alcance de todos
Como toda vieja ciudad, hay que
“maquillarla”, para que, sin perder el encanto de
su edad, luzca siempre joven. De ahí que los
pintores, escultores, ceramistas y diseñadores Center) ubicado en 56 Island Street, en
motivo de su inspiración creativa. Este
centro fundado en 1993, cuenta con talleres
en una gran variedad de expresiones
artísticas como cerámica, fotografía, dibujo y
pintura sobre telas, escultura y más. Su enfoque
fundamental es proveer a los niños con las
herramientas necesarias para explorar sus fuentes
creativas y reconocer el mundo que los rodea.
Cuenta además con una bella galería de arte
abierta al público, donde se exponen obras de
diferentes artistas. Las exhibiciones cambian
cada 4 ó 6 semanas y pueden ser vistas sin
costo alguno.
Hablando con María Sánchez, la directora de
programas del Centro, supimos que anualmente
el centro celebra un evento de pintura para
recaudar fondos en el que participan artistas de
diferentes lugares, y que este año será el 4 de
junio con el tema “Artistas en el País de las
Maravillas: Lawrence a través del espejo”. Ese día,
cuarenta artistas estarán trabajando en diferentes
partes de la ciudad desde las 8 de la mañana
hasta las 4 de la tarde, pintando cuadros que
luego serán subastados.
Lawrence se viste de gala en primavera
Muchas actividades culturales se podrán ver
esta primavera, como “La Fiesta Familiar” y “El
Festival de Papalotes”, que este año estará
dedicado a la ampliación del Parque Pemberton,
a las orillas del Río Merrimack, y donde niños y
adultos desplegarán su arte en la creación de
papalotes, cometas o chiringas, que serán del
disfrute de todos. Además, tendremos la
oportunidad de ver dentro de este festival, caras
pintadas por los artistas de la localidad. “El
colorido de nuestras culturas se verá aún más
resaltado con las sonrisas de nuestros hijos
cuando luzcan en sus rostros los más
originales dibujos”, comentó para Hispanic
Image Juanita Campaña, una de las
organizadoras de este festival.
Adultos del Grupo Artístico del Centro de
Ancianos de Lawrence (Lawrence Senior Center)
y estudiantes de las escuelas secundarias de
Lawrence y sus alrededores, aportaron su granito
de arena al desarrollo del arte, recientemente: los
primeros con una exposición de fotografías y
pinturas, y los más jóvenes con una exhibición de
arte de alumnos premiados, ambos en el museo
de historia de la ciudad, Lawrence Heritage Park.
Por doquier notamos exposiciones y galerías,
por doquier se remodelan edificios, se hacen
festivales, se organizan exposiciones, se engalanan
las calles, se renuevan los negocios, se retocan las
fachadas… La ciudad nos quiere decir algo:
queremos una ciudad que se destaque, brille y
renazca por la notoriedad de sus artistas.
¿Quiénes? Todos sus habitantes.